miércoles, 16 de diciembre de 2009

Carta a Jesucristo:
Señor,
He perdido el deseo de ser parte de la iglesia cristiana, hay mucha pero que mucha gente que no es sincera en la iglesia y eso demuestra mucho el carácter de su cuerpo, Cristo no es así.
Ustedes están podridos, son tumbas blanqueadas que dan asco verlos en sus limosinas y grandes catedrales las cuales llaman templo...basura ante los ojos del altísimo, ante Jehová y Jesús, son solo lobos vestidos de corderos, hipócritas que se llenan los bolsillos de las ofrendas de los pobres pero los pobres ante ustedes siguen siendo pobres, mercenarios de la injusticia, que juzgan pero no tienen el poder de mirarse a sí mismos.
Serpientes venenosas que inyectan el hacer y sentir por Dios y luego te piden mil requerimientos para que seas un hermano reconocido, Almas estériles que vagan de pensar en pensar porque siguen maquinando , planificando como sacarle el último céntimo a la sociedad, suciedad agrónoma que siembra fe y esperanza y luego te dejan caer en aceite caliente poniendo reglas las cuales ni ellos mismos pueden cumplir, Cristo dijo yo vine a traer disensión, pues yo te traigo la Verdad de Cristo tal cual él la vio en su tiempo y en este,.
Villanos que seducen a las hermanitas de los hombres casados y les hacen hacer mil oraciones para dizque salvar su alma pero están llenos de la lascivia e inmundicia del mundo, se escoden detrás de altares predicando disque a Cristo pero son prepotentes teólogos que lo único que saben es de religión, adivinadores, burlones, payasos, santeros y sabe Dios que mas.
Hipócritas de kriptonita que dicen que aman a sus hermanos pero a la hora de perdonarlos prefieres darle de comer a un perro en la calle antes de hacerle un bien a tu prójimo, semillas estériles que te matas por cinco segundos de fama, faranduleando en cada tabernáculo pero le niegas espacio al verdadero adorador de Cristo.
Estrellas caídas, lumbreras apagadas, candilejas que no dan luz, lámparas sin aceite, que predicas la buena venturanza pero respiras odio y venganza cuando te corrigen, ignorantes liricos, zapratas con cabeza de tortuga, son lentos para la misericordia y rápidos para la ira. Son demonios Beligerantes, se ríen de frente pero por la espalda te raen hasta las entrañas, cortando con la espada de la indiferencia como si fueran estrellas de cine. Ególatras de la mentira, cuando llevas el mensaje pero tus acciones dicen otra cosa, exegetas de la nada que saben menos que Nicodemo, altruista de la ciencia con razones de criminales.
Iscariotes, que con un beso y abrazo te entregan, mefistolianas mentirosas, que están llenos de falacias pregoneros de las estafas que le venden sueños de hormiga brava, bufones de la nobleza que alimentan tus fantasías con las críticas dizque de amor a tus siervos.
Perdóname Señor no es que deseo vivir en una sociedad perfecta o una iglesia perfecta, es que ya estoy cansado del rechazo, la burla, la mofa, la mentira, el vituperio, LA HIPOCRESIA, de los falsos Cristos y los falsos predicadores, de los falsos Cristianos, date prisa en regresar, hazlo mañana si es posible, antes que llegue el periodo de la tribulación, porque es así sin esta haber llegado y ves como se comportan, imagínate cuando pasen por el medio de esa tormenta. No quedara ni uno que adore tu nombre.
Ven pronto, tu hijo
Carlos.